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VEGA: el feminismo transversal que une política, empresa y academia para el desarrollo de la Argentina

Más de 30 líderes de distintos sectores y partidos lanzaron VEGA, una red que busca posicionar la equidad de género como estrategia concreta de desarrollo económico y no solo como una agenda sectorial.

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Cámara, micrófono y aro de luz sin marcas en un espacio de trabajo digital, vista en tres cuartos, profundidad de campo suave
(CC BY 4.0 — libre difusión con atribución a Q Company)

Frente a un país marcado por la polarización, más de 30 referentes de los sectores productivo, científico, político y académico se unieron para lanzar VEGA (Voces de Equidad y Género en Acción). El objetivo es claro: convertir la equidad de género en una herramienta real de desarrollo económico y no solo en una demanda aislada.

Carolina Castro, Natalia Sarapura y Mariana Caminotti, tres de las impulsoras, explicaron en una entrevista que la red no es “de mujeres para mujeres”, sino un programa de país que busca incidir donde se toman las decisiones. El lanzamiento oficial se realizó este jueves en el MALBA y contó con el apoyo de líderes varones de distintos ámbitos.

Tres ejes concretos de trabajo

VEGA se organiza en tres verticales: VEGA Democrática (para avanzar en mayor representación en espacios de poder), VEGA Productiva (enfocada en el mercado laboral y el mundo empresarial) y VEGA Innovadora o VEGA Lab (orientada a la generación de conocimiento, evidencia y proyectos piloto).

“Es buen negocio para la Argentina que haya más mujeres en el mercado laboral, que haya una Corte Suprema más representativa y que la agenda de equidad sea parte de la agenda pública”, señaló Carolina Castro, presidenta de Industrias Guidi, ex prosecretaria de la Unión Industrial Argentina y primera mujer en integrar su Comité Ejecutivo.

Federal, diversa y transversal

Natalia Sarapura, secretaria de Gestión Pública de Jujuy, ex diputada nacional y con una extensa trayectoria en políticas de género y pueblos originarios, destacó el carácter federal y pluripartidario de la red. En VEGA conviven peronistas como Victoria Tolosa Paz o Pamela Calletti, radicales, socialistas como Mónica Fein y dirigentes de distintos espacios.

“Es una red donde conjugamos mujeres que venimos de la política, de la empresa y de la academia. Pensamos una Argentina en desarrollo, pero con equidad, que tome el conocimiento y el talento de las mujeres”, explicó Sarapura.

Mariana Caminotti, investigadora del CONICET, profesora de la UNSAM y ex secretaria de Género y Derechos Humanos de Rosario, subrayó el enfoque orientado a la acción. “No queremos solo hacer diagnósticos. Queremos evidencia, experiencias concretas, proyectos piloto y articular con aliados externos, porque esta agenda necesita de empresas, organizaciones y varones que también la impulsen”, dijo.

Lo que las une y lo que las diferencia

Las tres coincidieron en que el hecho de ser mujeres les permitió construir confianza a pesar de las diferencias ideológicas. “Todas hemos tenido dificultad en el mercado laboral, hemos sufrido violencia digital o nos han pasado cosas que nos hermanan”, señaló Castro. Esa experiencia compartida, sumada a un trabajo de varios años para generar lazos de confianza, permitió crear un espacio donde se puede disentir pero acordar en objetivos concretos.

Caminotti agregó que la red no busca superponer esfuerzos sino articular con otros actores. “Es una conversación con propósito, orientada a la acción y a empujar soluciones que se puedan implementar”, afirmó.

Un llamado a los que toman decisiones

Una de las definiciones más potentes del lanzamiento fue que “esta no es una red de mujeres para mujeres, es una agenda de país”. Por eso buscaron desde el primer día el apoyo de líderes varones, ya que, como recordó Castro, “el 90% de las mesas de decisión hoy son de varones”.

VEGA se presenta entonces como un intento de gerenciar la diversidad en un país amplio y heterogéneo. Las impulsoras creen que las mujeres históricamente han aprendido a administrar esa diversidad, desde la resiliencia de las abuelas hasta el diálogo cotidiano en distintos ámbitos.

El desafío ahora es pasar de la conversación a la acción concreta: proyectos piloto, incidencia en políticas públicas, mayor participación femenina en la economía y en los espacios de poder. En un contexto de brechas discursivas, VEGA apuesta a que la equidad de género sea uno de los pocos temas que pueda generar consensos transversales.

Si el objetivo es el desarrollo con equidad, la red ya dejó en claro que no viene a dividir sino a sumar. Y que para eso es necesario sentar en la misma mesa a quienes piensan distinto pero comparten el mismo horizonte.

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