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El Festival del Fernet llega a Cosquín y propone un monumento a la bebida popular

El Festival Provincial del Fernet se mudará a la Plaza Próspero Molina en Cosquín, durará cuatro días, tendrá noches principales con nueve artistas por jornada y pondrá a votación pública cuatro bocetos para un monumento al fernet (según la...

Publicado el 13 de marzo de 2026, 08:02 hs

El Festival del Fernet llega a Cosquín y propone un monumento a la bebida popular

El Festival Provincial del Fernet desembarca en Cosquín: será en la Plaza Próspero Molina durante cuatro jornadas, con las noches principales el sábado 21 y domingo 22 que incluyen nueve artistas por día, entradas a 20.000 pesos por jornada o 30.000 el abono, y estrenará una votación pública para elegir el primer monumento al fernet entre cuatro bocetos (según la organización, nota del 12/3/2026).

¿Por qué un monumento al fernet?

Vemos el anuncio del monumento como un gesto simbólico que intenta fijar al fernet con coca como parte del paisaje cultural cordobés y más allá. El festival nació en 2019 con una noche en Cruz del Eje y tras la pausa por la pandemia volvió en 2022; esa trayectoria —2019, 2022 y ahora esta edición ampliada— permite comparar cómo un evento pequeño busca institucionalizarse en escenarios nacionales (según la organización, 12/3/2026). La iniciativa de presentar cuatro bocetos para votación pública es coherente con una idea democrática de la cultura popular: la comunidad participa en la forma que va a ocupar el espacio público. Ahora bien, que algo sea popular no lo exonera de debate estético ni de responsabilidad institucional: la intervención en plazas históricas requiere explicar presupuestos, plazos y criterios artísticos antes de la inauguración.

¿Cómo impacta esto en la cultura popular?

El festival apuesta a reunir públicos diversos: la organización sostiene que "el fernet no tiene clase social" y programa folklore, cuarteto, rock y humor para subrayar esa transversalidad; las noches principales traerán nueve artistas por jornada, un formato pensado para mezclar géneros y audiencias (según la organización, 12/3/2026). Culturalmente, esto funciona como un dispositivo de ritualización: convertir el consumo en una celebración pública ayuda a construir memoria colectiva siempre que la puesta sea cuidada y ritualizable, algo que favorecemos porque reequilibra lo analógico con lo digital y prioriza calidad en la puesta. Sin embargo, ritualizar también pide institucionalidad: archivos, documentación de orígenes y claridad sobre lo que se está patrimonializando. Si el festival acompaña la "Ruta del Fernet" con actividades educativas y registros, puede sumar valor; si se queda en la anécdota, quedará como un gesto bonachón pero efímero.

Costos, transparencia y a quién beneficia

Las cifras importan: el festival dura cuatro días y ofrece entradas a 20.000 pesos por día o 30.000 el abono para las dos noches principales (según la organización, 12/3/2026). Pedimos transparencia: no alcanza con decir "valores populares" si no se publican desglose de costos, subsidios, y cuánto dinero queda para artistas locales y para la producción del monumento; así se evita que la celebración termine beneficiando solo a quienes ya tienen acceso. También es piola que la organización proponga consulta pública para elegir el emplazamiento, pero eso debe complementarse con plazos claros y opciones reales: votar entre alternativas concretas y conocer el presupuesto. Por último, integrar a la Cámara de Escultores de la Provincia y a la Escuela de Bellas Artes en la ejecución brinda garantías técnicas, siempre que sus aportes y compensaciones estén públicamente reconocidos (según la organización, 12/3/2026).

En síntesis, la llegada del Festival del Fernet a Cosquín y la idea del monumento son un golazo en términos de visibilizar prácticas culturales populares, pero tienen que caminar acompañadas de transparencia en costos, claridad sobre la puesta y mecanismos reales de participación si quieren convertirse en patrimonio con sentido público.

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