El cierre del penal de Villa Devoto se posterga: mudanza sin fecha y futuro del predio
El traslado de los más de 1.500 internos a Marcos Paz aún no tiene fecha porque las obras y pruebas en el nuevo complejo no terminaron. Una vez que se concrete, dos tercios del terreno se convertirán en espacio público.
El penal de Villa Devoto no cerrará sus puertas en lo inmediato. A pesar de que el traslado de sus más de 1.500 detenidos al nuevo complejo penitenciario de Marcos Paz está decidido, las obras en las instalaciones de la provincia de Buenos Aires aún no concluyeron y faltan completar pruebas de funcionamiento.
Según explicaron fuentes del Servicio Penitenciario Federal, todavía quedan pendientes cuestiones de equipamiento, como la llegada de colchones, y se realizarán simulacros con cadetes para probar especialmente las cámaras, los sistemas de vigilancia y los mecanismos de seguridad. Recién después de superar esos ensayos se iniciará el operativo de mudanza.
El nuevo complejo en Marcos Paz tendrá capacidad para unas 2.200 personas en su primera etapa. De ellas, alrededor de 1.500 plazas serán ocupadas por los internos que hoy están en Devoto y las restantes permitirán descomprimir comisarías y alcaidías porteñas.
Una vez que los presos sean trasladados, el extenso predio de Bermúdez al 2600 en Villa Devoto quedará liberado. Nación deberá ceder las tierras a la Ciudad, que las aceptará formalmente. Luego vendrá la rezonificación en la Legislatura porteña, un proceso que incluye doble lectura, audiencia pública y segunda votación. Por eso, la transformación definitiva puede demorarse varios meses incluso después del cierre.
El futuro del terreno
Un punto clave del proyecto es que el 66% de la superficie deberá destinarse a espacio público: parques, sectores parquizados y áreas abiertas. Entre las ideas que se analizan aparecen la construcción de edificios, equipamiento público, espacios verdes y hasta un centro cultural, aunque todavía no hay un proyecto definitivo.
Además, se reservará un espacio de memoria por la Masacre del Pabellón Séptimo, ocurrida el 14 de marzo de 1978, cuando 65 presos murieron en un incendio dentro del establecimiento.
Casi un siglo de historia
El penal fue inaugurado en 1927 y durante casi cien años albergó a algunos de los presos más conocidos de la historia criminal argentina, como Carlos Robledo Puch, Arquímedes Puccio, los hermanos Schoklender y Luis “El Gordo” Valor. Actualmente cuenta con seis unidades y hasta tiene una sede de la Universidad de Buenos Aires dentro de sus instalaciones.
El cierre de Devoto representa el final de un capítulo histórico pero también la oportunidad de recuperar un terreno valioso en la Ciudad de Buenos Aires. Sin embargo, todo depende primero de que el nuevo complejo en Marcos Paz esté completamente operativo y supere las pruebas de rigor.
Mientras tanto, los internos seguirán en Villa Devoto y el barrio deberá esperar un poco más para conocer qué pasará con ese predio que, durante décadas, fue sinónimo de encierro.