Conmoción en Goya por la muerte de un operario despedido tras el cierre de la hilandería Alal
Silvio Ortíz, de 62 años y con más de 30 en la empresa, se quitó la vida tras quedar sin trabajo. Sus compañeros vinculan el hecho al impacto emocional y económico del cierre que dejó a más de 200 familias sin ingresos.
La comunidad de Goya, en Corrientes, vive días de profunda conmoción tras conocerse la muerte de Silvio Ortíz, un exoperario de 62 años que trabajó más de tres décadas en la hilandería Emilio Alal.
Ortíz había sido uno de los primeros en liderar los reclamos laborales después del cierre definitivo de la planta en enero de 2026. Según sus excompañeros, el impacto de la desocupación afectó gravemente su salud física y mental, lo que derivó en un principio de ACV y, finalmente, en su decisión de quitarse la vida.
David González, también despedido de la fábrica, contó a Radio Sudamericana que Silvio participó activamente de las manifestaciones al principio pero tuvo que alejarse por recomendación médica. "Estaba muy sobrepasado", relató. En los últimos meses, la imposibilidad de reinsertarse en el mercado laboral de Goya —donde las fuentes de trabajo son escasas— generó en él un cuadro de angustia sostenida.
"En Goya no hay fuentes laborales, así que son pocos los compañeros que están trabajando y el resto se amaña", alertó González. Ante la vulnerable situación económica en la que quedó la familia de Ortíz, los ex trabajadores iniciaron una campaña de colaboración financiera para ayudarlos.
La hilandería Emilio Alal era una de las industrias emblemáticas de la provincia. Su paralización definitiva en enero dejó a más de 200 familias sin ingresos. En un comunicado oficial, la empresa responsabilizó a la política económica nacional, la apertura indiscriminada de importaciones de textiles y prendas de Asia, la contracción del mercado interno, la caída del poder adquisitivo, el ingreso de ropa usada y el aumento de los costos energéticos y financieros.
Según la firma, todos estos factores volvieron inviable la producción nacional textil y derivaron en el despido masivo del personal.
Este caso pone en evidencia el drama humano que muchas veces queda oculto detrás de los cierres de empresas en el interior del país. En regiones donde las alternativas laborales son limitadas, la pérdida de un empleo después de toda una vida laboral puede tener consecuencias irreversibles.
Los excompañeros de Ortíz continúan organizados y piden que se generen políticas concretas para la reactivación industrial en Corrientes y el acompañamiento a los trabajadores que quedaron en la calle.
Fuente: Perfil